miércoles, 2 de mayo de 2012

Olor a mar.



Ya llegaste, lo hueles, lo sientes. Te dejas acariciar por las olas, te dejas mojar por el agua, da igual lo fría que este, ya no duele. Respiras profundo y te sumerges, cada parte de ti esta mojada. Cierras los ojos, sientes como el frió llega hasta el ultimo de tus huesos. Estas bajo el agua, ahora ya da igual lo que pase. Miles de recuerdos en forma de fotografía, de voces, de miradas, de lagrimas y de sonrisas pasan por tu cabeza. Y llega esa sensación asfixiante. Sientes que no puedes seguir. Las lagrimas amenazan en tus ojos. Te quedas sin aire, buscas una salida. Siempre la buscas. Y te elevas, respiras todo ese oxígeno que necesitabas. Ya todo esta en calma. Pero aun no eres feliz, no. Abres los ojos. Allí está. No hay nadie a tu al rededor, la costa esta lejos, muy lejos. Estas sola, rodeada de agua. Y miras al frente. Me encanta. Es infinito. Nunca se acaba. Y pensaban que era una locura bañarme. Me dejo hacer y me quedo frotando como si no pesara nada. Y cierro los ojos. Solo escucho mi respiración acompañada de los latidos de mi corazón. Es tan precioso. No pienso en nada, solo pienso que estoy lejos de todo lo que me hace daño. Y abro los ojos. Parece que pudiera tocar el cielo con mis manos.
Nací para vivir, por eso me despierto al amanecer cada día, por eso soporto todos esos momentos de lagrimas, tensión y tristeza.
Aprendí que la vida es muy parecida al mar.
Cuando quedas atrapada en una ola tienes que volver a salir, por que nunca sabes que hay en la siguiente ola y que es lo que te aportara. Y si crees en ti misma, todo es posible.Todo.

Esta entrada esta inspirada en la película Soul surfer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario