miércoles, 20 de junio de 2012

Era pura soledad esperando a alguien que me rescatara.

Nunca me gusto estar rodeada de gente, por que aun así me sentía sola. Siempre apreciaba el silencio, adoraba ese momento en el que solo escuchaba mi respiración acompasada de los latidos de mi corazón. Era perfecto. Me sentía tan completa. Nunca fui amiga de las personas. Nunca me considere una mortal. Era pura soledad esperando a que alguien me rescatara. Pero a mi me gustaba ese momento, esa soledad. Ese piano, sonando flojo, lejos, casi silencioso, imperceptible. Y yo, tumbada en la cama, observando el techo, con la mirada perdida. Ese momento me trasportaba a un lugar lejano, donde el miedo descendía, y las lagrimas desaparecían. Ese precioso instante hacía que olvidara todos y cada uno de mis problemas. Todas las penas, todo el dolor, todo el sufrimiento que me acompañaba cada día. Ese momento me hacia mas fuerte, y me daba fuerzas para continuar mi camino. Mis parpados se cerraban, despacio, y sumergida en aquel mundo sonreía con aquella sonrisa abatida de dolor.
Y aun todo sigue siendo así, nada ha cambiado.
La Valse des Monstres.



2 comentarios:

  1. AHHHHHHHHHHHHHH ESCRIBIS MUY BIEN NUNCA DEJE DE HACERLO!! sos muy yo como me gustaria que fueramo amigas !! daría lo que sea!!

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    1. Jajajajajajajaja muchísimas gracias! Me alegro que te identifiques tanto conmigo. Tranquila, podemos ser buenas amigas mediante el blog, un beso enorme.
      Jajajajaja gracias por tu comentario, en serio, me a sacado una grandísima sonrisa((:

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