lunes, 25 de junio de 2012

Mis queridas noches de insomnio.

Y otra noche mas, donde el insomnio me acoge entre estas cuatro paredes. Otra noche mas, rendida en mi cama, buscando promesas olvidadas. Y miro hacia el techo, ¿donde quedaron todas esas sonrisas? ¿donde quedaron todas esas miradas? ¿y esos "me tienes hay para lo que necesites"? ¿eh? ¿me quieres explicar a donde se marcharon?. Me levanto, descalza, intento no hacer ruido, subo a la planta de arriba, y salgo a la terraza. Que preciosa noche, con esos millones de ojos brillantes observándonos. Me acuesto en la hierba artificial, y observo el cielo en silencio. El dolor remplaza ahora al sueño. ¿Cuantas noches llevo ya sin descansar? ¿tres, dos, cuatro? ¿cuantas horas duermo por la noche? ¿dos, tres?.
Y entonces la música suena en mi cabeza, ese piano sonando lejos, casi silencioso, imperceptible. Y cierro los ojos para evitar que las lágrimas corran por mis mejillas.
Cuantas cosas desearía cambiar de este mundo. Empezando por toda mi vida, continuando por ellas, y terminando por él.
Mi vida, un continuo fracaso, miles de sonrisas, pero millones de lágrimas. Momentos felices que son superados por los tristes.
Y ellas, ellas, mis "amigas", que nunca están cuando las necesito, jamás, que me quieren cuando me necesitan, y después, les doy igual, no le importan mis sentimientos, no soy nada para ellas.
Y él, mi príncipe, al que he buscado en el amanecer, y el anochecer, pero nunca lo vi, siento que huye de mi y que jamás lo encontrare.
Abro los ojos, y el piano se detiene, su música celestial cesa, y las miles de estrellas clavan ahora sus ojos en mi.
En aquella chica tumbada en la hierba, que las observa en silencio con lágrimas en los ojos.
Y entonces, el único testigo de mi dolor y soledad, es la noche.
La Luna me seca las lágrimas, y me dice "sigue luchando, jamás te rindas, llegará un día en el que todo el dolor cesara, y todo el sufrimiento por el que pasaste te convertirá en una fuerte chica con un corazón difícil de romper".
Me levanto silenciosa, y antes de poner rumbo hacia mi habitación, donde el sueño, después de tanto tiempo me llama, miro a mi Luna por última vez, y entonces, solo entonces, me doy cuenta de que tiene razón.
Mis labios se separan suavemente, y en una especie de susurro, con mis ojos tristes clavados en ella, le digo "gracias".
Y ella, como todas las noches, me sorprende con su dulce sonrisa.



Hola bloggeros, como veis, hoy, no estoy de mucho ánimo. Llevo varios días sin poder dormir, y ayer, mientras daba vueltas en la cama en un intento de dormir, la idea de hacer una entrada que hablase de mi "querido" insomnio cruzo mi mente.
Y bueno, aquí la tenéis.
Ya me han dado las notas y estoy contenta, he aprobado todas y con buena nota, aunque en los idiomas, por ejemplo, me ha costado lo suyo aprobar.
Un beso muy fuerte.
Gracias por leerme.
Os quiero.

1 comentario:

  1. Insomnio, comidas de olla, dolor en el alma... Tienes razón. En un momento u otro, el dolor cesa. Te lo digo porque yo también he pasado unas semanas fatales. Solo te deseo el mayor ánimo, sabes como contactarme las 24h. para lo que te haga falta.

    Muchos besitos princesita♥

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