jueves, 26 de julio de 2012

Ausencia es la palabra que gritan esas cuatro paredes.

Todo sigue igual a como lo dejaste cuando te marchaste. La habitación sigue intacta, como si aun estuvieras allí. Creo que nadie se a atrevido a atravesar la puerta desde que dijiste adiós. Creo que todos ignoran aquella habitación infectada de la soledad que remplazo tu lugar. Incluso yo lo hago, esa habitación ha dejado de existir en esta casa. Ahora solamente es un vacío, y cualquiera que entre a esa estancia siente el dolor que hay en ella. Pero tu ausencia esta donde quiera que mire. Y el perfume de tu esencia sigue coloreando esas cuatro paredes.
En días oscuros como este, cuando el recuerdo se abre paso en mi pecho huyo como una pequeña niña, y allí, sentada en esa cama donde tu antes pasabas las noches dejo correr mis lágrimas. Casi no noto tu ausencia cuando respiro el aroma de tu perfume que rodea esas paredes, te noto tan cerca cuando con las yemas de mis dedos acaricio las sabanas. Casi te puedo tocar, como si la distancia que ahora nos separa jamás hubiese importado.
Me intento hacer la fuerte, la dura, la que jamás llora ante todos. Me prohíbo a mi misma recordar. Rehuyo de todo lo que me recuerde a ti. Me tapo los oídos y empiezo a cantar cuando los demás vuelven a hablar de ti y de como te va. Y te insulto en la oscuridad con la esperanza de que eso sirva de algo. Pero no funciona. Te has ido. Y no quiero que regreses, de eso estoy segura. Ignore tus disculpas cuando me las ofrecías. Por que no las quiero. Te has llevaste todo contigo, y quiero recuperarlo yo misma, sin tu ayuda.
Pero aún así, te necesito. Cuando cierro los ojos tu rostro es lo único que veo. Parezco un fantasma asustado merodeando por pasillos. Mirando mas allá. Imaginándose una vida mejor.
Y todos los días a la misma hora, salgo y te busco entre las sombras. Pero me quedo allí, plantada, sin ni si quiera moverme. Y contemplo como el sol se pone. Como llega el crepúsculo. Como otro día pasa, como la noche llega. Y tu aún sigues sin aparecer.
Y entonces lo escucho todo. Escucho tus gritos enfadados. Y mis risas acompañados de tu sonrisa. Escucho tus chistes malos y siento tus abrazos apretándome fuertemente. Y tus consejos, como si estuvieras aquí, justo enfrente sacándome sonrisas cuando nadie mas puede.
La verdad, es que te echo de menos. No puedo evitar recordarte sin sentir como mis ojos se vuelven borrosos, y todo a mi alrededor se bifurca.
Es una forma muy dura de vivir: prohibiéndome recordar y aterrorizada por el olvido

Os dejo este texto, que verdaderamente me llego al alma. Me encantó. No es mío, ni si quiera se de quien es.
Pero que hermosas palabras son:

"Diferente, no rara. La tonta del cuento. La que se deja engañar por todo y por todos. La que sufre en silencio. Esa persona que posee una máscara para que el mundo no pueda hacerle daño. Para que esta sociedad de mierda no la hunda cada día más. Por muy hecha mierda que esté, intentaré sacarte una sonrisa. Guardaré mis problemas en una caja y tiraré la llave. Sonreiré y fingiré que estoy bien. Al fin y al cabo ¿no es lo que hacemos todos?".

miércoles, 25 de julio de 2012

Es como si me hubiese insensibilizado en todos los sentidos posibles.

Es extraño. Últimamente ya no siento nada. Parece que no esté ni en cuerpo ni en alma, quizás solamente en cuerpo. Es que es algo irreal. No siento dolor, ni felicidad, ni tristeza, ni alegría. Es como si me hubiese insensibilizado en todos los sentidos posibles. Como si ya no existiese nada capaz de revivirme. Es arduo explicarme. Es algo que con palabras no puedo expresar. 
Es como si mi alma hubiese dado por perdida la lucha antes ni si quiera de comenzar. Como si ya no me importase nada. Como si me hubiese rendido sin apenas luchar. 
Es una sensación horrible, pero ni si quiera me duele. 
Es como si hubiese caído desde una gran altura, y me hubiese quedado allí, rendida en el suelo, con las heridas abiertas, sangrando, pero el golpe que me dí fue tan fuerte que ni si quiera puedo notar el dolor. Y me quede ahí, tendida en el suelo, luchando por inspirar, espirar, por lo que fuera. Siento que he dado por vencida esta lucha, que ya no me importa levantarme, que me da igual seguir viviendo o morirme en ese mismo instante.
Cualquier cosa con tal de dejar de sentir esto. 

Haría cualquier cosa para dejar de sentir esta impotencia.
Con tal de sentir algo.
Aunque sea volver a sentir dolor.

jueves, 19 de julio de 2012

19.07.12

A veces me siento tan sola. Es como si el mundo entero dejase de existir bajo mi almohada. Como si hubiese juntado todos los pedazos de mi corazón a base de mucho coraje y tiempo, pero, así, de repente, todos se esparcen y desaparecen. Como si no pudiera soportar un golpe más. Como si fuera un débil y simple suspiro arrastrado por el viento. Me siento tan vulnerable ante los ojos de los demás. Soy tan hipersensible en la oscuridad de mi habitación. A veces pienso que no debería creer en nadie. Que no debería darle la mano a nadie. Ni confiar nunca más. Que así lo único que hago es dejar una puerta abierta para que otros dañen lo poco que me queda. Por que ya no tengo mas coraje para soportar todo esto. Por que deje de vivir, ahora solo intento sobrevivir. Por que a veces desearía echar a correr y no detenerme hasta que mis piernas me lo pidan. Por que a veces desearía desaparecer
No puedo.
No puedo volver a confiar en alguien.
Ya no quiero creer en nadia más.


El otro día leí esto en uno de mis libros, me costo encontrarle sentido, pero lo descifre, y me di cuenta de que tiene mucho significado.
A ver si vosotros lo entendéis.
Un beso.

El afecto personal es un lujo que sólo puedes permitirte una vez han sido eliminado tus enemigos Hasta ese momento, tus seres queridos se convierten en rehenes, minando tu coraje y corrompiendo tu juicio.
Orson Scott Card.

miércoles, 18 de julio de 2012

Por que aún a así, sigo aquí.

Por que han sido muchas las lágrimas derramadas por el camino y muchas las sonrisas malgastadas. Por que mi almohada me ha visto llorar a pleno pulmón, o simplemente a observado como hundía la cabeza entre mis piernas a la espera de desaparecer. Derrotada en el frío suelo de mi habitación. Por que han sido demasiados los momentos en los que he deseado desvanecerme, convertirme en nada, como un suspiro en el aire. Por que han sido mucho los momentos en el que estas cuatro paredes me han visto evadirme de la realidad entre libros, para distraer mis pensamientos. Por que han sido muchos los momentos en los que las páginas de los libros han temblado en mis manos mirando como derramaba aquellas lágrimas tan reprimidas. Por que han sido muchos abrazos los que he dado a mi almohada mientras intentaba encontrar sentido a mi vida. Pero, a pesar de todo, sigo aquí. No se como, ni si quiera lo comprendo. Pero siempre he sacado las fuerzas de algún lugar y he sonreído entre lágrimas yo sola. Por que, supongo, que eso es lo que me hace ser especial. Que a pesar de todo, pase lo que pase siempre me mantengo firme. Fuerte. A la espera de que la tormenta se desvanezca. Por que aunque no lo creáis han sido muchos los momentos en los que la esperanza me ha abandonado.
Pero aún así, y no sé como, sigo aquí, luchando por sonreír, por ser feliz.



Por que después del crepúsculo, llega la calma, y empieza un nuevo día acompañado de nuevas esperanzas.

martes, 17 de julio de 2012

A otro perro con ese hueso.

No. ¿Vale?. No. No vuelvas aquí haciendo como si fueras la victima. Pidiendo perdón por lo que has echo.
Has causado demasiado daño. Y todo el dolor que me has echo pasar ya no se puede remplazar con nada.
Que me da igual si te quieres suicidar, eso no esta en mis manos.
Que me da igual si hoy es tú cumpleaños, para mí, hoy no es ningún día especial, no, por que tu ya no eres nadie para mí.
No vuelvas por el camino del que marchaste pidiendo disculpas por doquier. Tuviste mucho tiempo para hacerlo, pero el orgullo te pudo. Ahora te jodes, y te apañas con lo que te toca.
Yo tenía dos opciones; o seguir adelante sin ti olvidando que alguna vez fuiste especial, o perdonarte. Y, me cansé de escoger siempre la última.
Jamás te diste cuenta de que tus mentiras, y tus gilipolleces eran como apuñaladas a mi corazón.
Creo que son ya como, ¿9 años? aguantando tus estupideces. Tus idas y venidas, aceptando tus disculpas cuando las pedías, perdonándote, y dándote segundas oportunidades.
Pero ya me cansé de este inútil juego, ya me cansé de que tu manejaras este estúpido circulo vicioso. 
Ahora soy yo quien esta al mando del juego, y he decidido seguir adelante sin ti, desterrandote de mi vida como tu hiciste de la tuya tantas veces, pero yo no me voy a echar para atrás.
Y lo vuelvo a repetir, hoy no es un día especial, hoy no es el maldito cumpleaños de nadie.
Por que tu ya no eres nadie.
Por que no voy a felicitarte cuando me has echo tanto daño.
Por que ni si quiera te voy a dar el honor de hacerte saber que me preocupo por ti.
Por que no lo hago.
Regresa por el camino del que marchaste.
Y si no quieres regresar, recuerda al menos, que tu para mi dejaste de ser importante.
Por que me cansé.
De todas formas y aunque sean pocos los buenos momentos, gracias por todos ellos.
Y,  felicidades.



domingo, 15 de julio de 2012

Sus besos.

- Eres tan bella - dijo, con esa sonrisa que detenía mi corazón, con su sonrisa.
Rodee su cuello con mis brazos, y apoye mi frente en la suya. Le eche un vistazo a sus ojos, eran azules, del azul mas precioso que jamas vi. Después cerré los ojos, y aspire su aroma, un aroma exquisito, ningún perfume era tan perfecto.
- Te amo- susurré despacio, casi sin abrir los labios.
Me rodeo la cintura con sus brazos y me apretó a su cuerpo.
Él era perfecto.
Era mío, llamarme egoísta si lo deseáis, pero era mío, y era lo único que necesitaba para vivir.
Aún permanecía con los ojos cerrados, pero pude sentir como acercaba sus dulces labios a los míos.
Me besó, su beso tenía una pizca de pasión, jamas me había besado así, sus labios acariciaron los míos suavemente, y su aliento me abrasó la garganta.
Me beso de tal manera que olvide hasta respirar.
Cuando su beso cesó, jadee en busca de aire. 
El sonrío, y se rió entre dientes.
Era tan perfecto.
- Eres mi vida. - susurró.
Me puse de puntillas inclinándome para volver a besarle.
Lo amaba tanto.

No me hubiera importado morir en aquel momento, no mientras sus labios rozasen los míos.




He estado esperando cien años pero esperaría un millón más por ti. Nada me preparó para el privilegio de ser...el privilegio de ser tuyo. 
Si solo hubiera sentido tu calor al tocarme, si solo hubiera visto como sonríes cuando te sonrojas, o como frunces los labios cuando te concentras lo suficiente, habría sabido por lo que he estado viviendo todo el tiempo. 
Por lo que he estado viviendo. 
Tu amor es mi vuelta de página, donde solo quedan las palabras mas dulces, cada beso es una línea cursiva, y cada roce es una frase de re definición. 
Nada me hace mas fuerte que tu frágil corazón.
Si solo hubiese sentido cómo se siente al ser tuyo, entonces hubiera sabido por lo que he estado viviendo todo el tiempo. 
Por lo que he estado viviendo.
Aunque estamos atados a la historia, tenemos que contarla. 
Cuando te vi, supe que la contaríamos bien con un suspiro.

Es esta canción, me he enamorado de su melodía, y no digamos de su letra. Es preciosa.
Turning page.

"Ninguna medida de tiempo contigo será suficiente, pero, empecemos con un para siempre".



viernes, 13 de julio de 2012

Lo necesitaba a él.

Mi humor había ascendido. Mi ánimo también. Estaba mejor. Le sonreía a todo lo que se me ponía delante. Hasta que, no se por que, me dio por ordenar y organizar la habitación. Una caja llena de fotos cayó desde alguna estantería. Todas se esparcieron a mi alrededor formando una gran espiral. Y me quede allí, quieta, perpleja, sin apartar la mirada de todas esas imágenes.
Mire a mi alrededor, estaba sola entre estas cuatro paredes. Las piernas me temblaron y me tambalee, caí rendida al suelo. Sin fuerzas, sin ganas. 
Las manos me temblaban. Y el nudo de la garganta apretaba fuertemente. Un doloroso y punzante agujero negro se abrió paso en mi pecho.
Donde antes había latido mi corazón.
Reviví cada imagen, eran flashes que pasaban por mis ojos a toda velocidad.
Una lágrima resbalo por mi cálida mejilla. Y cayó al suelo. Me quede allí, como una estatua. Observando todos esos momentos que había pasado a su lado.
Me levanté, imaginando que todo había sido una pesadilla. Salí corriendo a su habitación. Estaba vacía. Tal y como la había dejado. Entonces, corrí en su busca por toda la casa. 
No estaba.
Era como si nunca hubiese existido.
Cerré los ojos para evitar las lágrimas.
Pero fue en vano. 
Un torrente de lágrimas acariciaron mis mejillas sonrosadas. 
Y un grito desgarro mi garganta. 
- Vuelve - Grité.
Pero te habías marchado. 
Te lo habías llevado todo contigo.
¿Ahora que iba a hacer yo? ¿Sin ti?
Preferiría cualquier cosa antes de no estar a tu lado.
Dejé que esas preguntas se las llevara el viento.
Sentía miedo por conocer las respuestas.
Necesitaba tiempo.
Lo necesitaba a él.


Hola, estoy de buen humor esta mañana. Encontré la entrada en uno de esos borradores que dejas abandonado, y bueno, recordé el momento en que la escribí y me gusto como había quedado, así que la publique.
Y os preguntaréis, ¿eh, que le ha pasado al blog?. Si, como habréis podido observar se ha transformado jajajajaja.
Me había cansado del color negro, de tantos recuerdos, del dolor que el blog me trasmitía.
Necesitaba un poco de optimismo, y el blog me pedía a gritos un poco de vida.
Así que, bueno, ya habéis podido apreciar el cambio.
Espero que os guste como lo he dejado.
Un beso a todos.
Gracias por leerme.
Os quiero.

jueves, 12 de julio de 2012

Y sigues luchando, aunque ni si quiera imaginaras que te quedaran fuerzas.

Bien, os voy a "intentar" explicar como me siento cada día.
¿Nunca habéis sentido que os ahogáis, pero que aún así, no podéis hacer nada? Como si estuvierais prisioneros de algo mucho mas fuerte que vosotros.
Pues bien, así es como me siento yo, hora tras hora, minuto tras minuto.
Me estoy ahogando en mis propias palabras, intentando en vano encontrar un lado lógico a todas estas palabrerías que grita mi alma.
Pero sigo luchando, ni si quiera se de donde saco las fuerzas, pero sigo nadando contra corriente, haciéndome mas fuerte con cada golpe.
La sensación es horrorosa, ya no me siento el cuerpo, esta inquieto y naufragando entre las aguas.
Necesito respirar, lucho por respirar, pero ya no se ni en donde se encuentran mis pulmones.
Mis oídos inexistentes no oyen nada más que silencio, las palabras ya no me hacen daño, ya no lucho por ignorarlas, por que deje de escucharlas.
Y los ojos, casi no los siento, están completamente irritados, y no ven más allá de la densa profundidad.
Es un lugar oscuro, donde no hay nada, donde me siento insignificante, donde no soy nada.
Y lucho, lucho con todas mis fuerzas por salir a la superficie, ni si quiera oigo el latido de mi corazón en el pecho, creo que es un gran agujero vacío, pero eso no es suficiente para aliviar el dolor, por que, aún lo sigo sintiendo en algún lugar de mis entrañas.
Y de repente:
Lo oyes todo, y ves el sol brillar intensamente en el firmamento.
Coges una gran bocanada de aire y encuentras tus pulmones, y vuelves a oír a tu corazón, y vuelves a sentir tu cuerpo.
Parece que todo mejora, que por fin has encontrado el camino hacia la "felicidad".
Pero todo ocurre demasiado rápido.
Y cuando te quieres dar cuenta algo te empuja fuertemente para abajo.
Y vuelves a repetir la misma historia.
Con la esperanza de volver a respirar una vez más.
Y sigues luchando, aunque ni si quiera imaginabas que te quedaran fuerzas.



Ya no cuento ni las horas ni los minutos, cuento las putadas y el tiempo que queda para que acabe una y empiece otra.
Buenos días, tardes, o noches, o lo que quiera que sea.
Sigo viva, y eso es lo que importa.
Que al menos ya no parezco un zombie.
Que sigo intentando que parezca que estoy viva.
Que sigo luchando. 
Hoy os quería dejar un párrafo de mis libros favoritos:


"Bella, mi vida era como una noche sin luna antes de encontrarte, muy oscura, pero al menos había estrellas, puntos de luz y motivaciones. Y entonces tú cruzaste mi cielo como un meteoro. De pronto, se encendió todo, todo estuvo lleno de brillantez y belleza. Cuando tú te fuiste, cuando el meteoro desapareció por el horizonte, todo se volvió negro. No había cambiado nada, pero mis ojos habían quedado cegados por la luz. Ya no podía ver las estrellas. Y nada tenía sentido."

Luna Nueva. Pags 405-406


Gracias por leerme.
Os quiero.

miércoles, 11 de julio de 2012

Te quiero.

Mírame, continuo aquí.
Ya no me queda mucho por lo que luchar.
Pero tengo un futuro esperándome en algún lugar.
Y duela, lo que duela, luchare por lo poco que me queda. 
Si es necesario lo agarrare con uñas y dientes, hasta que vuelva a ser mío.
Nunca necesite un hombro en el que llorar, gracias, pero yo no soy de esas.
Yo siempre sonreía para hacer feliz a esas personas que se les cae el mundo por verme mal.
Y lo seguiré haciendo.
Desde que te fuiste, el lugar donde antes se encontraba mi corazón permanece vacío.
Un fuerte agujero en mi pecho lo arrebato de mis entrañas.
Pero, supongo, que es mejor así.
Ya no siento dolor.
Las palabras ya no me hacen daño.
Lo único que me hace retorcerme de dolor son los bordes, que me dejan sin aliento, y se hacen mas fuerte a cada momento.
Pero ese dolor no me importa.
Puedo vivir con eso.
Y lo haré.

Te esperaré tras cada crepúsculo, como te prometí, te esperaré con la esperanza de que el recuerdo no sea un tormento.
Con la esperanza de verte a lo lejos. 
De verte volver.
Con esa sonrisa en tus labios que me deslumbra, y esos ojos tuyos tan profundos como el océano.
Te esperaré con la esperanza de verte regresar. 
De ver como tus ojos vuelven a dar la confianza que necesito a los míos.

lunes, 9 de julio de 2012

Las lágrimas tienen vida propia en mis ojos.


Las lágrimas se deslizan por mis mejillas, como si tuvieran vida propia. Haciéndome saber, que ya nada volverá a ser como antes. Jamás. Haciéndome recordar todo lo que viví a tu lado. Por que en algún momento te quise mas que a mi propia vida, y aun lo sigo haciéndo.
Mírame, estoy llorando como una jodida niña pequeña. Las lagrimas no me permiten ver las teclas del portátil, y cuando miro hacia la pantalla solo veo un borrón blanco.
Todo ha sucedido tan deprisa. 
Mis gritos ahogados rebotan contra la pared. Ojala pudiera detener el tiempo. Ojala pudiera hacer que todo volviera tener sentido. Y que este agujero negro de mi pecho desapareciera. Que las lágrimas dejaran de acariciar mis mejillas. Y que todo este dolor nunca hubiese existido en mi vida.
Por que ahora mismo no puedo respirar a causa de este dolor que se ha establecido en mi pecho, y que lo comprime lentamente.
Por que me daría igual si dejara de brillar el sol, por que no me importaría que la tierra se quedara sin oxigeno. 
No ahora, que ya nada me importa.
Por que tu ya no estás a mi lado.
Por que las cosas han cambiado tan rápido.
Por que ya no te puedo abrazar, ni decirte "te quiero" al oído como antes hacia.
Por que te llevaste todo a tu paso.
Todo lo que un día tuve.
Por que ya no puedo ver mas allá que esta densa tristeza, ni de estos ojos vidriosos por culpa de las lágrimas, que prohíben a los rayos del sol iluminar mis ojos una ultima vez. Para que vuelvan a ser los ojos que una vez fueron, llenos de felicidad, sin rastro de dolor.
Ya no puedo.
Ya no puedo volver a ver las cosas como antes.
Todo ha dejado de tener sentido.


El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj duela como el latido de la sangre al palpitar detrás de un cardenal. El tiempo transcurre de forma desigual, con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar, pasa. 
Incluso para mi.
Luna Nueva, capítulo: el despertar.

domingo, 8 de julio de 2012

Suicidio.

Y estabas al borde de la muerte, tanto, que la llegaste a rozar.
Y cuando creíamos que la tormenta había pasado, que el sol había vuelto a brillar, el teléfono sonó.
Era la llamada que todos habíamos estado esperando, que deseábamos que no llegara, pero llego.
- Esta en el hospital, se ha intentado suicidar.
Todos nos quedamos perplejos. No sabíamos que decir. Y por un momento creí escuchar un absoluto silencio en la sala, nuestros corazones se pararon a la vez, aunque solo fue una milésima de segundo. Las respiraciones se quedaron mudas, todos contuvimos el aliento.
Solo dime una cosa.
¿En que pensabas?
¿Que haríamos nosotros sin ti?
Creo que desde entonces, todos nosotros, parecemos vagabundos, vivos sin vida, muertos vivientes, que se arrastran sin fuerzas por la casa.
Con sonrisas que ya no son capaz de alumbrar nuestras caras, con risas que jamas sonaran.
Y con lágrimas que se derraman en cada esquina de la casa.

Ya no puedo más.
Ya no puedo seguir así.
Lo único que deseo es cerrar los ojos, y que, al abrirlos, todo vuelva a ser como antes.
Pero se que es imposible.


No tengo palabras en estos momentos.
Lo siento, es que no se ni como he escrito esas líneas.
Me tiemblan las manos.
Y un agujero negro esta profundizándose en mi corazón.
Gracias por leerme.
Os quiero.

jueves, 5 de julio de 2012

Su sonrisa me deslumbro.

(Podéis leerla con la canción).
My love.
Y entonces, su sonrisa me deslumbro. Y con su dulce y profunda voz me susurro:
- Te quiero.
Quería gritarle que por que me hacia esto. Sentía que la ira se apoderaba de mí. Sentía que mi mundo se derrumbaba con cada paso que el daba. Se iba. Se marchó sin mirar hacia atrás después de haberme dicho tal cosa. ¿Como podía hacerme esto? ¿como podía ser tan cruel conmigo?. No pude decir palabra, sabía que si separaba los labios mi voz se quebraría. Y quería gritarle, quería gritarle que se detuviera, que no siguiera avanzando. Que no se separara de mí. Pero no podía. Quería detenerlo. Pero mis pies permanecieron en el suelo, como en la peor de las pesadillas. El se marchaba. Se alejaba. Y yo no podía hacer nada. Y lo observe, observe como su silueta se dispersaba entre la oscuridad con la esperanza de que volviera a mirar hacia atrás. Con la esperanza de que viera en mis ojos lo que le quería gritar. Pero no lo hizo.
Entonces ya no pude ver mas. La oscuridad me cegó. El frío traspaso mi piel, y rompió mis huesos. El único sonido que había en ese agujero negro eran los latidos de mi corazón, que sentía que el mundo entero le caía encima.
No me había dado cuenta de que permanecía de pie hasta que mis piernas temblaron. Perdí el equilibrio y caí al suelo. A la nada. Y las lágrimas brotaron de mis ojos como un torrente. No podía frenarlas.
Y abrí los ojos, sumergida en un lugar oscuro, allí se alejaba todo lo que un día tuve, con él. Y ya jamás volverían. Él jamas regresaría.
Y, por fin un grito proveniente de mis entrañas desgarro mi garganta.
Me dieron por muerta, y de verdad, deseaba estarlo.
Su voz resonaba en mis oídos, una y otra vez. No escuchaba otra melodía.
Y los recuerdos atravesaban mis ojos como flashes, una y otra vez, reviviendo todo lo que había vivido junto a él.
Todo lo que se había ido, todo lo que jamás regresaría.
Y entonces, desperté. La habitación estaba oscura, solo se apreciaba el sonido de mi llanto y mis gritos. Desee que hubiera sido una pesadilla, pero no. Su ausencia era real.
Ya no estaba.
Ni aquí ni en mis sueños.
- Has desaparecido - susurré a la nada sin casi abrir los labios.
Los meses pasaron y yo decidí seguir luchando.
Por que algunas pesadillas no terminan cuando abrimos los ojos.
Y aunque el dolor es tan real que casi lo puedo tocar, por un lado, me alegro.
El dolor me recuerda que una vez estuviste a mi lado, que eras real, que todo lo era.


El pasado es inevitable, el futuro es subjetivo.
Siento que mis últimas entradas sean tan negativas, pero entenderme, ya no puedo, no tengo inspiración en otra cosa que no sea la ausencia que dejo. 
Hago lo que puedo con lo que tengo, y tenéis que saber que no es mucho, ya que él y ella se lo llevaron todo a su paso.
Un beso.
Gracias por leerme.
Gracias por estar ahí.
Os quiero.

lunes, 2 de julio de 2012

Tu ausencia se llevo la esencia.

(Podéis leer el texto acompañándolo con la música).
Eyes on fire.
Has desaparecido, como todo lo demás. ¿Ahora quien me dará fuerzas para continuar?. Estoy perdida. Mire a donde mire tu ausencia es lo único que veo, es como un agujero gigante que se abre paso en mi pecho, cuando te fuiste y el se fue, mi pequeña sonrisa como yo le solía llamar, me dejasteis sin nada. Ahora ya no está conmigo esa esencia que me hacía parecer viva.
Echo de menos tantas cosas. Echo de menos tu sonrisa, aunque la veo a veces, pero yo hecho de menos esa sonrisa que me hacia sonreír, esa sonrisa verdadera. Echo de menos tus ojos, siempre te dije que eran preciosos, y ahora los echo de menos. Echo de menos esas tardes contigo, echo de menos el sonido de tu risa. Te echo de menos, y también le echo de menos a él. Tenéis que volver.
Ojala el tiempo se pudiera parar, ojala fuera tan sencillo como cuando cierras un libro, y paralizas la historia hasta que lo vuelves a abrir. Ojala pudiera congelar el tiempo, hacer que el tic-tac del reloj enmudezca. Y dejar de sentir todo este dolor. Por que como ya dije:
Cuando te fuiste y el se fue, me dejasteis sin nada, os llevasteis todo a vuestro paso. 
Os llevasteis la esencia que me hacia parecer viva.
Supongo que tendré que encontrar el modo de superar esta ausencia.
Pero se que no puedo.
Lo sé.

Os dejo mi ask, para que preguntéis, un beso.
Gracias por leerme.
Os quiero.

domingo, 1 de julio de 2012

Estoy bien, hasta que me quedo sola.

Querido diario:
Estoy bien, hasta que me quedo sola. Es entonces cuando siento que mi mundo se deteriora con cada tic-tac del reloj, es entonces cuando veo todo negro, es entonces cuando percibo que todo a mi alrededor se anticipa a la caída de algún extraño modo. Y cierro los ojos, esperando a que el dolor provenga desde los dedos de mis pies, haciéndome saber que he llegado a mi destino, que por fin he caído, que al fin he desaparecido, como siempre deseé. Pero ese momento nunca llega. Es estresante estar esperando y que no llegue nunca. Y deseo por todos mis medios caer de una vez. Si, lo deseo tanto, y cada vez que escucho el latido de mi corazón lo deseo aun mas. Caer, cerrar los ojos, y desaparecer. Así de simple, así de sencillo. Siento que ya nada podría ir peor,  que con cada latido que mi corazón da;  mis ganas de continuar disminuyen. Es un torrente de problemas, uno tras otro. Y yo no estoy hecha para resistir tal daño. ¿Es que en mi mundo no hay nada cuerdo?. Deje de buscar la respuesta ha esa pregunta hace tiempo, cuando me di cuenta de que ya nada me ataba a encontrarla, cuando me di cuenta de que ya no me importaba esa cuestión. Pero aquí sigo, sola, entre estas cuatro paredes, buscando el motivo a que aun siga viva, a que aun pueda respirar el aire que me rodea. No se de donde estoy sacando las fuerzas. Pero supongo que estarán en algún lugar de mis entrañas, solo así comprendo que aun me sienta viva, al menos, en ocasiones. Por que en verdad, hace tiempo que estoy muerta por dentro. Y mi mirada melancólica lo indica perfectamente. Respiro con desgana, como si presintiera que dejaré de hacerlo en un futuro cercano. Vivo sin fuerzas en mi ser, buscándolas a todas horas para parecer viva. Supongo que todo este calvario sucumbirá en algún momento, y solo en aquel momento podré ver las cosas con claridad. Pero hasta entonces tendré que seguir viviendo muerta por dentro. 
Buscando las fuerzas donde se que no están.


Hola bloggeros, últimamente no son buenos días nunca, los recuerdos viajan en un vaivén en mi cabeza, haciéndome recordar vagamente, haciéndome sentir todo el dolor que ha estado siempre en mi vida, y que he negado, poniéndome en contra de mis principios, para hacer feliz a los demás y que no se preocuparan por mi. Ahora ya ni me resisto a todo este calvario de recuerdos, dejo que me hagan daño, ya no me importa. De todas formas, siempre me ha dolido, he pasado por tantas cosas. Y bueno, últimamente todas han regresado de mi pasado amontonándose para así golpearme fuertemente.
Malditos recuerdos.
Gracias por leerme.
Supongo que si aún sigo aquí, escribiendo, es por que aún mantengo la esperanza de que en algún momento alguien o algo me recompensara por todo el dolor que he sentido en mi vida.
Os quiero.