jueves, 5 de julio de 2012

Su sonrisa me deslumbro.

(Podéis leerla con la canción).
My love.
Y entonces, su sonrisa me deslumbro. Y con su dulce y profunda voz me susurro:
- Te quiero.
Quería gritarle que por que me hacia esto. Sentía que la ira se apoderaba de mí. Sentía que mi mundo se derrumbaba con cada paso que el daba. Se iba. Se marchó sin mirar hacia atrás después de haberme dicho tal cosa. ¿Como podía hacerme esto? ¿como podía ser tan cruel conmigo?. No pude decir palabra, sabía que si separaba los labios mi voz se quebraría. Y quería gritarle, quería gritarle que se detuviera, que no siguiera avanzando. Que no se separara de mí. Pero no podía. Quería detenerlo. Pero mis pies permanecieron en el suelo, como en la peor de las pesadillas. El se marchaba. Se alejaba. Y yo no podía hacer nada. Y lo observe, observe como su silueta se dispersaba entre la oscuridad con la esperanza de que volviera a mirar hacia atrás. Con la esperanza de que viera en mis ojos lo que le quería gritar. Pero no lo hizo.
Entonces ya no pude ver mas. La oscuridad me cegó. El frío traspaso mi piel, y rompió mis huesos. El único sonido que había en ese agujero negro eran los latidos de mi corazón, que sentía que el mundo entero le caía encima.
No me había dado cuenta de que permanecía de pie hasta que mis piernas temblaron. Perdí el equilibrio y caí al suelo. A la nada. Y las lágrimas brotaron de mis ojos como un torrente. No podía frenarlas.
Y abrí los ojos, sumergida en un lugar oscuro, allí se alejaba todo lo que un día tuve, con él. Y ya jamás volverían. Él jamas regresaría.
Y, por fin un grito proveniente de mis entrañas desgarro mi garganta.
Me dieron por muerta, y de verdad, deseaba estarlo.
Su voz resonaba en mis oídos, una y otra vez. No escuchaba otra melodía.
Y los recuerdos atravesaban mis ojos como flashes, una y otra vez, reviviendo todo lo que había vivido junto a él.
Todo lo que se había ido, todo lo que jamás regresaría.
Y entonces, desperté. La habitación estaba oscura, solo se apreciaba el sonido de mi llanto y mis gritos. Desee que hubiera sido una pesadilla, pero no. Su ausencia era real.
Ya no estaba.
Ni aquí ni en mis sueños.
- Has desaparecido - susurré a la nada sin casi abrir los labios.
Los meses pasaron y yo decidí seguir luchando.
Por que algunas pesadillas no terminan cuando abrimos los ojos.
Y aunque el dolor es tan real que casi lo puedo tocar, por un lado, me alegro.
El dolor me recuerda que una vez estuviste a mi lado, que eras real, que todo lo era.


El pasado es inevitable, el futuro es subjetivo.
Siento que mis últimas entradas sean tan negativas, pero entenderme, ya no puedo, no tengo inspiración en otra cosa que no sea la ausencia que dejo. 
Hago lo que puedo con lo que tengo, y tenéis que saber que no es mucho, ya que él y ella se lo llevaron todo a su paso.
Un beso.
Gracias por leerme.
Gracias por estar ahí.
Os quiero.

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