jueves, 9 de agosto de 2012

Todo esto me ha echo mas fuerte.

Y hoy a pesar de todo sigo aquí. Siendo fuerte. 
Recordando cada palabra que me dijiste, cada abrazo que me diste. Recordando esas tardes tontas en las que nos reíamos como gilipollas. Recordando esas noches jugando al Monopoli nosotras solas. Recordando esas noches de diciembre en las que nos reíamos mientras hablábamos con tu novio a las tantas de las noches. Recordando todos esos consejos que me diste. Recordando tu sonrisa en las noches tristes. Recordando esa sensación tan dura de ignorar que sentía cuando te veía llorar, era incapaz de no salir corriendo y abrazarte mientras cambiábamos el papel, y yo te susurraba "todo irá bien". 
Por que sigo aquí, recordando como todo se fue a la mierda. Como todo pasó delante de mis narices sin poder hacer nada. Por que sigo aquí sintiéndome impotente cuando recuerdo tus ojos negros. 
Y después de todos esos buenos recuerdos. 
Cuando cierro los ojos después de un largo día, como flashes que me desgarran el pecho, recuerdo todos los malos.
Aquellas discusiones, aquellos silencios incómodos, esos gritos en esa casa vacía. Aquellos "no tienes sentimientos, no tienes corazón". Aquellos intentos tuyos de suicidio. 
Suicidio.
Aquellas pesadillas que tenía cada noche y que recuerdo como si las estuviera viviendo.
Por que dejaste de ser mi hermana, después de eso te convertiste en lo que realmente eras "mi hermanastra". Por que quería, deseaba que no fueras nadie para mi.
Por que cada vez que cierro los ojos veo tu rostro. Y aunque intento alejarme de todos y cada uno de esas insignificantes fotos, canciones, sonrisas, comentarios, lugares que me recuerdan a ti. 
El dolor sigue aquí.
Desgarrándome el pecho.
Y te echo de menos.
Ojala nunca hubiera ocurrido nada de esto.
Ojala siguieras aquí, y todo fuera como en aquel invierno.
Desearía que el tiempo se hubiese detenido en aquel momento en el que me sonreías, me mirabas y me abrazabas y entonces, solo entonces entendía que todo estaba bien y que a tu lado jamás me iba a sentir mal.
Pero tu ya no estás.
Y aunque tu ausencia me devore por dentro sigo luchando, sigo siendo fuerte, poniendo sonrisas donde no las hay y reprimiendo lágrimas que aparecen en mis ojos en momentos inoportunos.
Y supongo que a pesar de todo, esto me ha echo mas fuerte.



 Cada lágrima derramada por ti me dio mas fuerzas para levantarme y seguir luchando.

2 comentarios:

  1. Lo que no te mata te hace más fuerte, se supone... Aunque duele, claro que duele. Muy bonita le entrada :3

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    1. Gracias, y tienes muchísima razón con esa frase.
      Un beso enorme(:

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