jueves, 6 de septiembre de 2012

Por que no soy normal.

Y después de meses de soledad, meses donde el consuelo se había esfumado acompañado de la felicidad, meses donde lo único que hacía era llorar, gritar, sentirme insignificante, un estorbo para este gran mundo donde era fuerte hasta que cerraba la puerta de mi habitación y me derrumbaba allí mismo, apoyada en la pared, abrazándome la piernas como una niña pequeña, asustada, vulnerable, frágil, pidiendo a gritos desaparecer.
Pero valió la pena pasar por todo eso.
Ya no tengo miedo. Puedo salir ahí afuera y sonreír le a todo lo que se me ponga delante. Puedo dejarle claras las cosas a cualquier persona. Puedo hacer lo que quiera sin miedo al que dira la gente. Puedo reírme como si nunca hubiese sabido el significado que tiene la palabra llorar. Pero, no te estoy diciendo que ya no me hunda, no, no estoy hecha de piedra, estoy hecha de sentimientos, soy una persona, y como cualquier otra me derrumbo dejando que las lágrimas sean mi consuelo.
Pero he pasado por tantas cosas a lo largo de mi corta vida que ahora nada me sorprendería.
Y cada vez es mas difícil. Y cada vez soy mas fuerte.
No me preguntéis de donde saco las fuerzas, por que ni yo lo sé.
Lo importante es que hoy estoy aquí, respirando hondo, orgullosa de haber vivido lo que he vivido, sintiendome capaz de luchar sin derrarmar ni una lágrima delante de nadie. Sabiendo que mañana me voy a levantar feliz, sintiéndome mas fuerte que hoy aunque esta noche me vaya a mi habitación con una sonrisa forzada, y llore hasta quedarme dormida.
Es como cuando tras una gran tormenta salé el sol y con él el arco iris, como cuando sales corriendo hacia el balcón y respiras el aire fresco que deja la tormenta, llenándote los pulmones de una fresca libertad y te das cuenta de que el único rastro que dejo aquel momento son las húmedas pisadas en el suelo, que el tiempo borrará. Pero aquella sensación cuando sales al balcón nada la cambiará. Ni la borrara.
Pero que la tormenta haya dejado una huella allí no te hace daño, es más, te hace feliz, por que si aquella tormenta jamas hubiese llegado tu nunca hubieras podido descubrir, sentir, disfrutar de aquella paz, de aquel sentimiento de libertad al respirar y ver brillar el sol.
Y ahora todo esta mejor. Sabes que lo único que puedes hacer es disfrutar del momento. Por que quizás mañana vuelva a llover, o vuelva a haber tormenta.
Ahora, mas que nunca, se que nadie me puede hacer daño.
Por que después de meses de desesperada búsqueda me he vuelto a encontrar a mi misma. Pero algo cambió, incluso si rebobinamos y nos quedamos en silencio estoy segura de que se oiría el 'clic' que confirmó que una pieza encajó en mi interior, ahora soy mas fuerte.
Lo sé.
No soy una chica normal, no me siento normal. Nunca me sentí normal. 
Con tan solo 5 años sabía lo que era tener una hermana desquiciada que disfrutaba haciendo daño a los demás, y había visto llorar a mis padres mas que cualquier otra persona. Con tan solo 7 años experimente la sensación de que ser tía. Con 8 años descubrí tantas mentiras que sentí que mi vida entera era una falsa. Un gran mentira montada para mi. Con 9 años sentí lo que se sentía cuando no eras querida en ningún lugar Ni querida por nadie. Cuando te encerrabas en el baño a llorar sin nadie que te escuchara o te dijera "todo irá bien". Por que nadie te quería a su lado. Con 12 años sentí lo que se sentía cuando te alejaban de una de las personas mas querida de tu vida, sabedora de que aquella personita jamas podría envolver mi dedo en un puñito de los suyos. Y así podría continuar, sin ni si quiera detenerme en los detalles, como estoy haciendo ahora.
Nunca me sentí normal. Por que no soy normal. Y eso no me preocupa, por que si vuelvo a mirar hacia atrás, no volvería a cambiar nada de lo que he vivido, por que ahora todo aquello forma parte de mi, por que así era como tenía que suceder, y todo lo que he vivido me a convertido en la persona que soy.
Me ha echo fuerte, débil, luchadora, cabezota, optimista, pesimista.
Gracias a todo lo que he vivido soy la persona que está aquí ahora.
Y me siento feliz de ello.
* Nunca me sentí normal. Por que no soy normal, nunca lo fui *.




No hay comentarios:

Publicar un comentario