miércoles, 24 de octubre de 2012

Necesito sentirlo todo otra vez.

Hoy la calle estaba vacía, era temprano, el cielo estaba encapotado por las nubes y se podía respirar el olor a lluvia. Hacía frío, un frío invernal, pero hoy quería sentir ese frío. Parecía que el mundo entero se había detenido para dejarme unos minutos a solas. Encendí mi móvil y me puse los cascos. Libreta en mano apuntando mis delirios y con rap en los oídos, salí sin tener un rumbo definido.
Estuve dando tumbos entre calles desiertas. Dejando esos momentos para derribar la pared que separa mi pasado de mi presente, dejando de resistirme a ellos, y permitiendo que todos los recuerdos del ayer volvieran a mi.
En ese momento me di cuenta de que hasta el sol pone las nubes como velo para estar solo.
Me vi corriendo, entre callejuelas que me aprendí de pequeña, con una sonrisa en la cara o con lágrimas en los ojos. Me vi asustada, perdida, apoyándome en las paredes para no caer, y también me vi feliz, riéndome por tontería mientras correteaba tranquila.
Necesitaba aquel momento, lo ansiaba, lo anhelaba. Me senté en aquel banco desgastado por los años, en el mismo lugar donde siempre me había sentado antes.
Estaba viviendo el típico momento en que sientes que todo te supera, en el que no puedes pensar en un mañana que no se torne de gris.
Cerré los ojos, respiré hondo dejando que el olor a humedad penetrara en mi cuerpo y que el frío me calara los huesos, cogí mi libreta y comencé a escribir:
"Miercoles 24, octubre.
Querido diario: Este mundo es tan frío. Te hace pasar por tantas cosas. Crea heridas en tu piel que jamás sanaran. Vacíos que jamás se llenaran. 
Porque a pesar de todos esos cuentos de la gente, esas mentiras absurdas de que cuando una persona se va el tiempo lo curará. No. No te dejes engañar tu también. Nadie llenará ese vacío que dejó al irse. Jamas nadie lo remplazará. Será otro agujero negro en tu alma, y esa persona jamás será olvidada solo cambiará de lugar en tu memoria. Son heridas que se abren al cabo de lo que a tu parecer son siglos y que, aún así, vuelven a sangrar como el primer día. Por eso nunca acostumbro hacer lo que hoy e echo. Jamás. 
Entre yo y mi pasado, hay una barrera que yo misma creé, que yo misma me prometí no traspasar o derrumbar.
Pero, como he aprendido a lo largo de todos estos años, las promesas se las lleva el viento. 
Pero hoy no me importa nada de eso, no me importa volver a abrir esas heridas y sentir como sangran en mi interior. No me importa hacer que esos vacíos vuelvan a ser dolorosos. 
Hoy nada de eso me importa.
Por que también aprendí que de todo se aprende. Y ese pasado, esas heridas, esos vacíos, todo, todo aquello forma parte de mi.
Hoy no me importa volver a sentir el frío en mi piel, porque ya no me resulta doloroso. No me importa estar sola, porque en verdad es lo que necesito. 
No me importa sentir que me derrumbo por aquellos recuerdos dolorosos, porque necesito sentir este dolor en mi pecho nuevamente, necesito sentir todo lo que sentí. 
Porque necesito saber que todo aquello fue real, que todas las heridas producidas fueron causadas por personas a las que quería  y que todos aquellos vacíos fueron por aquellas personas que un día me hicieron feliz y que conquistaron una parte de mi, y aunque ahora estén vacías, alguna vez fueron suyas.

Hoy me despido con un precioso verso de Xhelazz:
Cerrando los ojos se apaga el universo,
pequeño telón para escenario tan inmenso."

Tenéis que escucharla, aunque no os guste el rap, en serio, es preciosa, dice tantas verdades.

2 comentarios:

  1. Aunque no me respondas al comentario, si lo lees, estaré conforme.
    La mejor entrada que e leido, que lo sepas, aunque seas tu.
    Que sepas que no se que te pasará y no creo que se te pase, hay veces que necesitas demasiado tiempo para estar bien, o por lo menos para sonreir un poco.
    Ya sabes donde estoy ( te lo e dicho mil veces )

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    1. Siempre los leo, Angela, si no respondo pues es porque no he podido, pero siempre leo todos los comentarios.
      Y gracias, en serio.
      Y se donde estás, pero si necesitas oírlo de mi te lo diré; Tú ya sabes como soy.
      Y con eso te quiero decir que... tu sabes que nunca busco la ayuda de nadie.
      Un beso enorme.

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