jueves, 11 de octubre de 2012

¿Por qué?

Se mira al espejo, pero no mira su reflejo. Impotencia. Eso es lo que ve, lo que siente. Impotencia, sentir que no puedes hacer nada para cambiar lo que eres.
Te odias a ti misma por ser diferente. 
Son solo complejos lo que ronda por tu mente y esa pregunta: ¿Por qué?
¿Por qué no poder ser como todas las demás?
Y entonces en aquel momento recaes, miras tus débiles manos agarradas en el mármol mientras sientes las lágrimas surcando tus mejillas. Y el nudo en la garganta te aprieta, te ahoga, tragas saliva, o al menos, lo intentas.
Aprietas tan fuerte tus puños que te haces daño a ti misma, pero eso no te importa, es lo que necesitas.
Tu pecho te oprime, te ahoga, no te deja respirar, pero eso te da igual.
Gritas, das puñetazos, lloras.
Miles de lágrimas se deslizan por tu cara, ¿y ahora qué? ¿como seguir adelante en este momento? ¿como salir por esa puerta y sonreír cuando sabes que jamas podrás ser feliz como tu quieres?
¿Por qué coño tienes que ser diferente estéticamente?
Cierras los ojos, pero eso lo empeora todo. Solo ves miradas apenadas, se compadecen por ti. No. Te tapas los oídos pero eso no evita que escuches todo aquello porque aquellas voces están grabadas en tu cabeza.
Aquellos silencios que hablan mas que mil palabras, y sus frases:
- Todo saldrá bien, ya lo verás, ellos saben lo que hacen, estarás bien.
Tienes la extraña sensación de que aquello no te lo dicen a ti, si no, que se lo repiten a ellos mismos en un intento de aferrarse a la pequeña esperanza que les queda.
Te ves desde los ojos de los demás, harta, cansada, melancólica, diferente, apenada, sin vida.
Entonces te oyes a ti misma, recuerdas como rompes esa última esperanza.
- Decir lo que queráis, estoy harta, esto es una mierda, todo esto es una mierda. Dejarme en paz, joder.
Y en aquel momento recuerdas la mirada atormentada de tu madre que te perfora como si un agujero negro se abriera paso en tu pecho.
Abres los ojos, y ves a aquella chica impotente mirándote con aquellos ojos color chocolate en el espejo.
Te ahogas entre las lagrimas que surcan otra vez tu cara haciéndote revivir todo.

El nudo en la garganta se hace mas fuerte y no te permite respirar.
Y en aquel momento, todo te da igual, te da igual morirte en aquel preciso instante, te da igual que todo acabe allí. En aquel momento solo tu sabes lo que sientes, nadie se podría imaginar lo que es estar en tus zapatos ahora mismo, solo tu sabes el sufrimiento que hay sobre tus hombros.
Solo tu eres la consecuente del camino que vayas a elegir.

Queridas/os blogger:
Hoy ha sido un horroroso, por no decir espantoso día. Hoy todos mis temores se han vuelto hacia mi. Hoy he recordado todo el dolor que una vez sentí. 
Y no por esta entrada voy a rendirme, no, yo misma me prometo seguir adelante, 'sé fuerte' me repito.
Al menos por mi familia, por los que realmente son mis amigos, por saber lo que me deparará el futuro.
Por que por mucho que duela no me rendiré.
No os digo que no tenga bajones como hoy, por que estar de bajón es humano.
Y con esta entrada, quiero hacerme un hueco en todas aquellas personas que algún día se han sentido identificada, que algún día se sintieron la peor persona del mundo. 
Que quisieron desaparecer por ser como eran.
Que tontearon con la muerte. Que estuvieron tentados por la opción fácil.
Pero yo os digo, que la vida no es fácil, y que por tanto, jamás tenéis que optar por la opción fácil, que hay que luchar, luchar por seguir adelante, aunque no haya nadie ahí para ayudarte.



Os dejo está canción, una canción preciosa para animarte a seguir en momentos como estos.
Espero que os guste, y por favor, escucharla, vale la pena.
Un gran beso a todos.
"El sabor de no quererte" - JPelirrojo y Curricé

1 comentario:

  1. Una entrada preciosa *-* me ha encantado , es tan triste que hace que se te encoja el corazón, la canción ya la conocía ( es difícil que alguien no conozca a JPelirrojo ) pero eso no hace que su significado sea menor, sigue así y espero que superes el bache :)

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