sábado, 9 de febrero de 2013

El dolor llega a ser tan insoportable que ni siquiera intento evitarlo.

Me he cansado. Me he cansado de todo. Ya no puedo. No puedo. Me siento demasiado débil para intentarlo una vez más. He soportado tantas cosas...
Quizás la gente se piense que soy una idiota. Una cría. Una inmadura que no sabe nada de la vida.
Pero es que, ellos no saben por todo lo que paso día tras día. Y si, sé que hay gente que lo esta pasando peor. Pero, para mi, esto es demasiado.
Lo peor es cuando todo esta en calma, cuando estoy concentrada en soportar las lágrimas, en retenerlas en mis ojos. Y llegan con todo el odio del mundo en sus ojos. Mirándome como si yo fuera su propio tormento en la tierra. Me gritan. Y se desahogan haciéndome creer que soy una mierda para ellos. Pagan todos sus problemas conmigo. Me cargan todo su sufrimiento a las espaldas. Y yo les grito 'NO TENGO LA CULPA DE NADA. DE NADA'. Y ellos me miran, y me chillan palabras que tan si quiera llego a oír. Que no quiero permitirme oír.
Y se van, y me dejan allí, sola. Entre esas cuatro paredes. Desamparada. Vacía. Incompleta. Confundida. Como si no perteneciera a ningún lugar. Como si nadie me quisiera cerca.
Agonizando lentamente.
Y entonces, siento como si todo el dolor me traspasara. Como si mi armazón no fuera suficiente como para evitar que el dolor se abra entre mis entrañas. Y no lo es. Porque el dolor me rompe. Me rompe lentamente por dentro.
Y es que, el dolor llega a ser tan insoportable que ni siquiera intento evitarlo.
Y cierro los ojos, evitando las lágrimas. Pero mis manos empiezan a temblar descontroladamente. Me abrazo a mi almohada, intentando mitigar el temblor de las manos. Y la primera lágrima cae, casi sin querer, sin que yo le de el permiso. Y después, no hay nada. No hay más.
Simplemente lágrimas, miles de lágrimas, cayendo por mis mejillas sin control, un nudo en la garganta y un dolor insoportable que me oprime el pecho. Que hace que cada latido duela.
Y quiero desaparecer. Desaparecer entre todas esas mantas.
Desaparecer del mundo.
Morirme allí mismo para no seguir soportando todo esto.
Cerrar los ojos y no abrirlos nunca más.






No hay comentarios:

Publicar un comentario