martes, 9 de julio de 2013

Ahora sólo me queda seguir.

Me he dado cuenta de que me estaba metiendo en un lugar del que difícilmente iba a poder salir. Y puede que ya me hubiese adentrado demasiado. Pero aún así quiero salir, y voy a salir. Quizás ya no volveré a ser la misma de antes. Nadie más que yo sabrá lo que me ha ocurrido, y jamás nadie lo sabrá. Porque soy incapaz de contar lo que me ocurrió. Aunque realmente, ni yo misma lo comprendí. Sólo sé que, ahora, tengo cicatrices con historias que nadie sabrá nunca y que yo no contaré jamás. Ahora soy más fuerte. Y me he dado cuenta de donde estaban mis errores, después de recorrer mil veces el mismo camino en el que me había quedado atrapada.
Me había acostumbrado a la oscuridad. A la incertidumbre. Al desconcierto. Me había rendido ante la desesperación de que jamás iba a salir de esto. Y no puedo engañaros, ya no quiero engañaros. Aún no sé si podré salir de esto, y aquella sensación de ahogo sigue en mi pecho. Todavía no sé si realmente quiero ver la luz, si quiero salir de esta oscuridad. 
Y quizás, como ya he dicho antes, no volveré a ser la misma. Porque ahora sé que existen dos partes dentro de mi, la una completamente diferente a la otra, pero que a la vez se complementan. Mi oscuridad no podría existir sin mi luz. Y sé que ahora estoy de lado de mis demonios. Aunque quién sabe, quizás algún día pueda alejarme de ellos. Sé que jamás me desharé del monstruo que llevo dentro, porque ahora está invitado a entrar cuándo quiera. Pero intentaré controlarlo con más frecuencia. 
Sé que la gente se ha alejado de mi mientras yo intentaba alejarme de todos. Y sé que habrá personas irreconocibles, o personas que ya no me reconozcan. Y lo siento. Lo siento porque soy una completa imbécil. Porque eran personas que habían permanecido a mi lado en todo momento. Pero cuándo escogí este camino, era consciente de que escogía perderles. Y lo siento. Realmente, lo siento.
Sé que he perdido aquel equilibrio perfecto. Que me perdí a mi misma y me quedé en blanco, que no supe como continuar. Sé que cometí errores, uno tras otro. Que hace varios meses que no sé quién soy. Que he hecho cosas de las que, sinceramente, me arrepiento. Que me he desahogado haciéndome daño a mi misma. Y en momentos he dicho y actuado sin querer hacerme responsable de las consecuencias. Pero ya no puedo cambiar lo que he hecho, ni voy a intentar hacerlo. Sólo voy a intentar continuar hacia adelante, porque ahora eso es lo único que me queda. 




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