domingo, 7 de julio de 2013

Te quiero.

Y es que, tú eres el único que ha traspasado todos mis muros, que ha llegado a conocerme realmente. Una de las personas más importantes, por no decir él más importante. El único capaz de sacarme una sonrisa cuándo mis emociones están colapsando y a punto de estallar. Tú eres él único que sabe a ciencia cierta como abrazarme para hacerme sentir bien, él que sin darse cuenta, elige las palabras correctas para permitirme respirar al menos durante unos segundos. Porque no quiero que nadie más me abrace si no eres tú. Eres él único que se atreve a tenderme una mano y sacarme de este pozo, o al menos, ayudarme a llegar arriba y ver el sol. Porque si es contigo si quiero ver la luz. Porque... si me aferro a tu sonrisa saco fuerzas de donde antes creía que ya no tenía. Y me obligo a seguir, a continuar... por ti. Sólo por ti. Porque por las noches, tu eres el único al que puedo abrazar. Y es entonces, sólo entonces, cuándo siento que puedo volver a ser feliz. Que aún hay esperanza. Que a pesar de todas las sombras, de toda la oscuridad, si te abrazo, puedo hallar la luz. Que puedo salir de ésta. Que la salida no es tan inalcanzable. Y entonces, siento como me aprietas la mano, asegurándote de que aún estoy contigo, cómo si te fuera imposible seguir sin mi. ¿Y sabes? Quizás seas tú por quién aún sigo aquí. Por quién, sin darme cuenta, me obligaba a seguir. Porque me necesitas, y te necesito. Porque tu eres el único que me ayuda a conciliar el sueño. De tu mano, sé que jamás podré rendirme. Porque, sé que tu 'te quiero' es el más sincero del mundo, y por eso, haría cualquier cosa para mantener tu sonrisa. Mataría y moriría mil veces si fuera por ti. Por eso seguiré luchando, porque no quiero fallarte más de lo que ya me he fallado a mi. Y porque, pequeñajo, yo también te quiero.


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