domingo, 17 de noviembre de 2013

Ya no le queda nada.

Niña inocente que vaga ausente rodeada de gente. De otros niños que la miran con burla en los ojos. Ella se sienta en el mismo banco cada día. Sola. Y mira como juegan los otros niños, y desea poder jugar con ellos. Y se levanta, y camina hasta que toca el timbre y vuelve a clase. Esa niña que llega a su casa y se encierra en el baño, se mira al espejo mientras ve como todas sus máscaras desaparecen, y la niña llora, llora desconsoladamente delante del espejo, delante de su miedo. Y se pregunta por qué es diferente, por qué nadie la quiere. Y suspira, se seca las lágrimas y se pone las máscaras. Sonríe al espejo, y busca la mejor máscara, esa que haga parecer que su felicidad llegue a los ojos aunque ni si quiera exista. Y esa niña vive, cada día, esperando que algún día cambie y sea querida como los otros niños. Y jamás nadie se da cuenta de nada. Y esa niña crece. Pasan los años, cada vez que se mira al espejo ve más ojeras, más tristeza y máscaras más imperfectas. Y ya no puede hacer nada para que su felicidad fingida llegue a los ojos. Parece triste. Está triste. Se mira al espejo, y en los ojos de su propio reflejo ve ese banco vacío, esas miradas acusadoras, esos niños jugando a lo lejos, todos lejos de ella, se ve a ella misma llorando delante del mismo espejo de siempre. 'Pobre niña inocente, tan ingenua' se dice. Ella creía que cuándo creciera todo sería diferente. Pero todo sigue exactamente igual que antes. Ella sigue siendo diferente. Nunca encajará en ningún lugar. Será el patito feo, pero jamás podrá convertirse en cisne. Y lo peor, lo peor es que ahora todo le da miedo. Es que el mundo le da miedo, y la rompe. La rompe tan fácilmente... Lo peor es que se ha encerrado en ella misma, ha cerrado todas las puertas y ventanas, y está rodeada de una oscuridad infinita. Lo peor es que es más frágil que nunca. Y ya no llora, se ha quedado sin lágrimas. Pero eso no hace todo esto más soportable, al contrario. Cada día es más difícil. Porque lo ha perdido todo, perdió la esperanza, la de ser querida algún día, y dicen que la esperanza es lo último que se pierde.
Entonces, a ella ya no le queda nada.


1 comentario:

  1. ¡Hola!
    Sabes esta entrada me ha recordado mucho a mis años en el kinder y en la primaria y parte de la secundaria, cuando no lograba adaptarme a las personas que me rodeaban cuando no conseguia amigos :c Es muy bonita pero un poco dolorosa.
    PD: Encontre tu blog por casualidad, y es hermoso, te sigo. Espero que puedas visitar mi espacio eldiariodedanielamay.blogspot.com
    Saludos :*

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