lunes, 23 de diciembre de 2013

Nos hemos dejado atrás.

¿Qué nos ha pasado? ¿Qué nos ha pasado a todos? Nos hemos convertido en marionetas del destino. Como Romeo juraba ser. Nos hemos convertido en nada. En polvo que se deja llevar por el aire. Nos hemos convertido en nuestro propio vaho, ese que asciende en la noche oscura y se pierde convirtiéndose en nada. Nos hemos alejado, distanciado. Nos hemos hecho sumisos de la rutina. Máquinas programadas. Nos hemos dejado arrastrar por la corriente como peces muertos. Hemos dejado de hablar. De comunicarnos, de llorar, de reír. Hemos dejado de vivir. Hemos dejado todo atrás. Lo que antes era parte de nosotros ahora ya no es nada. Los momentos, aquellos momentos, se han quedado atrás, han desaparecido entre la niebla del camino. Y nos hemos quedado solos. Con un camino interminable que recorrer y sin nadie. Porque nos hemos alejado de todos. Hemos dejado a algunos atrás y otros, simplemente, han echado a correr dejándonos atrás a nosotros.



Os quería comentar que mi maravillosos internet junto a la página de blogger no me deja comentar en vuestros blogs, me dice que hay un problema o yo que sé. Así que, hasta que no descubra la manera de comentar, no me vais a ver por vuestros blogs. Lo siento mucho, pero quiero que sepáis que a pesar de eso siempre os leo. 
Un beso enoooorme.

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