sábado, 15 de febrero de 2014

Me salvabas.

La forma en que tus labios pronunciaban mi nombre, o incluso como decían te quiero. La forma en la que pestañeabas, o como te colocabas el pelo detrás de la oreja era perfecta. Eran instantes en los que hubiera muerto una y mil veces solo para revivir ese momento una vez más.
Y hablemos, hablemos sobre los universos paralelos a los que viajábamos cada noche entre suspiros. O sobre aquellos besos en el cuello, y en tu espalda, trazando líneas invisibles entre tus lunares. Hablemos de las constelaciones que formaban las pecas en tus mejillas sonrosadas. O sobre el contraste de tu piel pálida con tu pelo azabache, o con tus labios de ese rojo intenso.
Y lo frágil que eras, parecías hecha de cristal, que con un solo rasguño te podrías romper en mil pedazos que podían dañarte.
Y puedo decirte que el sabor de tus labios era la más maravillosa fruta prohibida. Y puedo decirte que tus ojos castaños, eran tan profundos, que caía por aquel abismo cada vez que nuestras miradas se cruzaban. Y puedo decirte que tu cintura estaba hecha a medida para rodearla con mis brazos. Y tus manos, estaban hechas para entrecruzarse en mi cuello.
Porque tu me salvabas, amor. Cada noche, al cerrar los ojos, y cada mañana al despertar. Tu me salvabas, allá en mis sueños y en mi realidad. Sin ti no hubiese podido dar un paso más. Sin ti, el mundo entero se me hubiese desmoronado encima.


1 comentario:

  1. ¡Hola, cielo!
    Muy bonita esta entrada :3.
    Una cosa, ¡te he nominado en mi Blog a los Liebster Awards! En esta entrada te lo explica todo: http://fingiendosonrisas.blogspot.com.es/2014/02/liebster-awards.html
    Tu blog me encanta, eres amor. <3

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