domingo, 30 de marzo de 2014

Amar es destruir, y ser amado es ser destruido.


Os voy a contar un secreto. Yo no soy como el resto. Soy peor que el resto.
Antes me gustaba leer libros, fantasear, creer que algún día todo eso me sucedería a mi. Creer que algún día me perdería en los ojos de alguien, y viviría una historia de amor con todos los matices. Y correría horizontes agarrada de una mano que me protegería. Ya sabéis, como en aquellos libros que leemos. Pero ¿sabéis qué? Que nada de eso es cierto. Que eso no existe. Y de todas formas, yo no soy la chica de ningún libro. No, no lo soy. Soy la chica inútil, la ignorada, la callada, la acomplejada, la tonta. Ningún chico se podría enamorar de mi, sería como tirarse de un precipicio. Sería un suicidio. Lo rompería, tal y como rompo todo lo que toco. Lo destruiría, porque soy así. Porque no sé ser de otra manera. Y de todas formas, he llegado a la conclusión de que el amor no existe. A veces, siento un vacío, y sé que nunca podré llenarlo. Creo que me he hecho la idea. Supongo que estoy demasiada rota como para que alguien me quiera. Supongo que ya no existen suicidas que quieran enamorarse. Son suicidas, no imbéciles.

2 comentarios:

  1. ¿Dónde está el botón de "me cantanta" ?

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  2. Puede existir durante un periodo de tiempo. E igualmente nos destruye el no conseguirlo nunca que el haberlo perdido.

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