martes, 3 de junio de 2014

Porque solo sé ser doliendo.

Hay momentos en la vida que te marcan. Que te hacen decir basta.
Quizás no tenga que luchar contra mis demonios, quizás ellos tienen que ser mis amigos, quizás solo es cuestión de hacerles creer que me tienen entre sus garras, y que jamás podré escaparme de ellos. Hacerles creer que soy feliz en las sombras. Que soy feliz con ellos a mi lado. Quizás así bajen la guardia, y dejen de apretarme el pecho con esa maldita cuerda que me tiene atada, quizás así dejen de toquetear mi corazón, y de meterse en mi cabeza para hacerme creer que he dejado de estar cuerda. Porque, sé, que en el fondo, soy lo suficientemente fuerte para combatir contra ellos. Solo tengo que ser más lista, más audaz.
Pero claro, esa es la parte fácil. Lo más arduo de todo será la tentación. Porque el fuego del infierno me puede hacer caer, porque puedo sucumbir a la oscuridad y convertirme en nada. Porque, quizás, no soy lo suficientemente fuerte, y me haga realmente amiga de mis demonios. Quizás, en el fondo, me gusta que me toqueteen el corazón, y que me presionen la garganta, convirtiendo mi mundo en un nudo imposible de desatar, quizás, en realidad, no esté totalmente cuerda, y quizás me guste el dolor que me producen sus garras, agarrándome fuertemente, hundiéndome sus zarpas, mientras gotitas escarlata se deslizan por mi piel. Porque a fin y al cabo, es el dolor el que me hace seguir respirando, el que me da fuerzas para seguir avanzando.
Entonces, la cuestión reside ahí, porque no sé cual es la opción correcta, porque ninguna de las dos es fácil, porque puedo sucumbir y dejarme llevar, o puedo luchar. Pero si lucho, ¿quién me asegura que será fácil vivir sin dolor?
Porque, la cosa está en que yo, sólo sé ser doliendo.


4 comentarios:

  1. Creo que es imposible vivir sin dolor.
    Todo el tiempo, siempre, nos pasan cosas que no esperamos que nos pasen y que de algún modo u otro debemos reaccionar: dejando que nos destruyan o que nos hagan mas fuerte. Y la primera opción no es mejor que la segunda. Es difícil, pero vale la pena.

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  2. Más que audaz, te aconsejo ser ingeniosa. ¿Te has parado a pensar alguna vez que el ingenio es lo que nos atrae de los demás?

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  3. Me ha gustado mucho sobretodo lo bien que lo has expresado.. Felicidades!!

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  4. Cada quien tiene a sus demonios que no son mas que sombras de uno mismo

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