viernes, 10 de octubre de 2014

Vacía.

Voy a ser sincera.
Me siento como una mierda, cómo una jodida imbécil. Estoy llena de rabia y tristeza, es cómo una mezcla que me oprime la garganta y me aprieta el pecho.
Huyo a mi habitación, cierro la puerta, y me derrumbo, cómo si no hubiera nadie en este jodido mundo que me pudiera sacar de esta mierda.
Lloro, y me aprieto el pecho, y me aprieto el estómago, siento un  vacío en mi interior que es asfixiante, tan doloroso que hace que todas mis entrañas tiemblen, y las lágrimas se deslizan por mis mejillas mientras me doblo por la mitad a causa del dolor que me invade y grito y me muerdo para callar mis aullidos.
Después, cuándo la tristeza se desvanece, aparece la rabia, una rabia hacía mi misma, tan fuerte, tan increíblemente devastadora que siento que voy a morir. Y doy patadas, puñetazos, me araño a mi misma intentando en vano acabar con todo esto.
Pero no acaba, no para. Y estoy harta. Estoy harta de sentirme así.
Tan jodidamente mal.
Tan jodidamente rota.
Y he intentado abrirme, explicar cómo me siento, pero la gente no me toma en serio. Y a los que sé que me van a tomar en serio no se los he dicho porque siento que diciéndoselo el dolor va a ser más real.
Pero aún así, aunque me explique nadie me va a llegar a comprender.
Nadie comprenderá este vacío que hay en mi, esta rabia que me mata por dentro, que duele tanto que parece que unas garras me estén arañando desde dentro, y nadie entenderá la tristeza, tan dura, tan pura que me consume, hace que me caiga a pedazos, que me desmorone.
Y estoy harta.
Sólo... quiero salir ya de toda esta mierda.

2 comentarios:

  1. Sé fuerte, aún puedes más y en algún momento toda la mierda se acaba o te termina de ahogar...

    <3

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