martes, 13 de enero de 2015

Dolía pero en realidad solo escocía.

A veces me sorprendo de mi misma.
Me he hecho una herida en el pie por una rozadura, mi madre me ha comprado algo extraño para ponerla sobre ella y tenerlo ahí unos días hasta que se cure.
El caso es que la llevo puesta todo el día y siento un palpitar constante allí donde está aquello, además se me ha hinchado y se me ha puesto blanco - no sé por qué os estoy contando esto-. Es extraño, duele pero a la vez no duele, solo pica.

Y me he parado a pensar en esa sensación de escozor y que a la vez duele pero no lo hace.
Quizá es verdad, y si pica es que se esta curando.
Como escocía tu ausencia.
Mirar a mi lado y no verte, escuchar tus canciones preferidas y no oírte cantar de fondo, mirar mi piano y no escuchar como susurras la melodía despacito, ver las fotografías y no ver cómo te ríes de ti misma, ya ni si quiera recuerdo bien cómo mueves las manos mientras hablas de los personajes de tus libros favoritos. Si es que lo sigues haciendo.

Recuerdo que escocía mucho. Mirara donde mirara sentía que dolía pero a la vez no lo hacía.
Sólo tenía ganas de arañarme un poco el corazón para ver si se pasaba aquella picazón.
Y es curioso, porque dicen que si escuece es que está curando.
Yo nunca lo creí. Porque por mucho que me arañara el pecho seguía sintiendo aquel sentimiento. Y sólo quería borrarte de mi piel. Porque formabas parte de todo. De mi. De mi vida. Estabas en cada mísero segundo, en cada instante bonito, ahí estabas tú, con tu sonrisa y tu pelo moviéndose con el viento.
Joder, no sabes bien lo mucho que escocías.

Pero poco a poco has dejado de hacerlo.
Y se me ha quedado una cicatriz muy bonita, aunque la gente piense lo contrario cuándo pasa los dedos sobre ella.

No espero que se me quede una cicatriz en el pie por la rozadura. Aunque no pienses que eres la única cicatriz, tengo muchas.
Pero una cicatriz, a pesar de ser una marca fea en la piel significa muchas cosas.
La tuya significa que ya no estás, y que a pesar de todo pronóstico puedo vivir sin ti.
Y es bonita, porque todo lo que viví mientras esa herida se abría - incluso lo que dolió tantísimo - fue bonito.

Ya ves, a veces desvarío un poco y acabo pensando en cosas que no tienen sentido ni relación alguna.
No me culpes, ni si quiera yo sé lo que escribo.

Sólo sé que las cosas tristes de la vida también son bonitas, porque una buena amiga dice algo así cómo que las mejores personas son las que saben apreciar lo bonito en el dolor.

Y creo que tiene cierto sentido.
Porque si no aprendes del dolor nunca sabrás apreciar ese instante de felicidad.

Y después de ver lo mucho que doliste, o escociste o lo que quiera que hicieras, y lo triste que fueron todos esos meses, ahora puedo saber que fui realmente feliz a tu lado, y que ahora también lo soy sin ti.

1 comentario:

  1. Es tan precioso que escuece y ojalá esté curado.
    Se me han saltado las lágrimas, porque sí. Porque hay días tontos y hoy es un día tonto. Me parece precioso. Yo qué sé, es que no sé ni qué decir.
    Supongo que las cicatrices están ahí porque están curadas y cerradas, han cicatrizado. Ahora tenemos que hacernos otras heridas, aunque yo creo que a veces pensamos que nunca jamás nos haremos heridas tan bonitas.

    :)

    ResponderEliminar