viernes, 23 de enero de 2015

Que seas tu el primero de todas mis primeras veces.

Porque cuando apareces por detrás y me apartas el pelo del cuello siento un escalofrío por toda la columna vertebral que me parte en dos. Y cuando me acaricias la mejilla me arden todos los poros de la piel. Porque joder, me quedaría a vivir con mi barbilla en tu hombro. Y moriría cada vez que me midieras las piernas a besos. Y te arañaría la espalda mientras me haces el amor entre la tristeza tan fuerte y tantas veces que me dejaría las uñas. Porque no podría vivir sin que me taparas la boca con tus labios mientras de tu garganta sale ese sonido que suena a gloria. Me gusta estar enamorada de ti, y aunque no sé cómo va a acabar esto lo haría una y mil veces, aunque doliese, sólo para no olvidarme de lo jodidamente feliz que soy a tu lado. Lo bien que quedan tus labios sobre los míos, o lo bien que encajan tus brazos alrededor de mi cintura, y lo bien que sienta meter los dedos entre tu pelo revuelto mientras te beso cómo si me fueran a matar mañana.

Porque aún no te he visto en mi vida, pero te conozco. Y me conozco a tu lado. No sé cómo, pero lo hago.

Y estoy deseando verte y que seas tú el primero de todas mis primeras veces.
Que sea todo contigo.

Amor, si no tardas mucho te espero toda la vida.

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