sábado, 7 de marzo de 2015

Aquí es donde quiero estar.

Mataría por oír tus pasos en las escaleras y saber que eres tu. Ver cómo cruzas la puerta de mi habitación sin ni si quiera molestarte en avisar antes, como hiciste cuando apareciste en mi vida. Sin avisar. Tener memorizada aquella sonrisa torcida de comisura a comisura. Conocer cada uno de tus movimientos antes de que los hagas.
Haría cualquier cosa porque me abrazaras ahora mismo, aquí, tumbados en mi cama, con la música sonando de fondo y la poca luz de la farola que entra por la ventana. 
Desearía acomodarme en tu pecho mientras me acaricias el pelo. Pasear las yemas de mis dedos por tu piel desnuda y pensar 'aquí es donde quiero estar'.
Levantar la mirada y ver como tus ojos me buscan los labios.
Inclinarme y besarte.
Y besarte.
Y besarte, y acariciarte.
Dejar todo atrás, y que por un momento no me importase absolutamente nada que no tuviera relación con tu piel tocando la mía.

Y quererte sin saber si será para siempre. Simplemente quererte en aquel preciso instante, como cualquier persona hubiera querido a alguien antes de saber que estaba apunto de morir.

Así que te amaría como aquel que está apunto de morir. Solamente por saber qué se siente al despertar a tu lado, con las piernas enredadas y nosotros abrazados, y darme cuenta de que nunca me había sentido tan viva.


2 comentarios:

  1. Aquí es donde quiero estar y un suspiro que queda en el aire...

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  2. Apenas pensar en nada más que en su pelo revuelto y salvaje bautizando mis sábanas...

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