miércoles, 17 de febrero de 2016

Cálido.

Se me descongela el pecho en cuanto siento el roce de unas manos cálidas, ajenas a las mías.
Y no me gusta sentirlo ahí, latiendo, cuando esas manos solo han pasado de largo.
Es tan frío que si lo miras desde lejos parece simple cristal.

No sé si las flores siempre estuvieron ahí o fui yo que nunca me percaté
pero
la gente me mira y dice que el invierno ha llegado ahora, más que nunca, y los veo pasar de prisa, envueltos en bufandas y capas, y yo
solo puedo observar aquellas flores
preguntándome si soy la única que ve cómo la primavera llega poquito a poco, o si es que es el corazón, que se me está descongelando.

De verdad espero que no sea lo último.

4 comentarios:

  1. Me gusta, me transporta automáticamente a una escena que a veces se me repite.
    saludos

    ResponderEliminar
  2. ¿Tan malo sería tener un corazón descongelado? Creo que así se disfrutaría más de la primavera ;)

    ResponderEliminar
  3. Esa sensación es fabulosa.
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
  4. Hola recién veo tu blog, Excelente título le has puesto, es muy interesante y fluido, me gustó .

    http://buscandotelibro.blogspot.com.ar/

    http://pensamientosenelahora.blogspot.com.ar/

    Gracias por tu tiempo, y sigamos compartiendo lo que amamos !

    Kosmisch

    ResponderEliminar