sábado, 20 de febrero de 2016

Cerveza.

Tengo el pecho en llamas y me gusta.
Llevo unas cuantas cervezas de más, así que no me lo tengas en cuenta.

Que me he mirado por dentro y me he encontrado con montones de flores,
como una primavera estallando desde mi pecho
pero todas estaban
muertas.
Deciros que no me importa.
Que tengo las uñas ensangrentadas y los brazos llenos de arañazos y que la sonrisa es verdadera.
Que ya no sé si estoy bien o mal, o si me estoy volviendo loca.

Que al menos, cuando todo da vueltas, se me entumecen las manos
y no me importa que
duela tanto.

Deciros que, ojalá odiara más lo que veo en el espejo que lo que veo por dentro.

2 comentarios:

  1. Creo que esta entrada es de las que más me ha gustado, tanto que me ha dejado sin palabras

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  2. Sigo alucinando cada vez que te leo.

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