sábado, 26 de marzo de 2016

Joder.

A veces,a veces siento que es más fácil de esa manera.
A veces siento que
que debería rendirme.
Que los vacíos solo están para arrojarse, que debería hacerlo, abrir mis brazos y caer a la nada, sumergirme en aquella oscuridad.

Que no sé, que a veces me miro al espejo y no sé a quién veo. Que tengo toda esa oscuridad metida en el pecho, que nadie se atreve a mirarme a los ojos, que mis latidos son solo el eco del hielo resquebrajándose.
Que tengo esa jodida voz a mi espalda, diciéndome que aquella que refleja el espejo soy yo. Que toda esa oscuridad, ese odio, ese dolor es mío. Que me acepte, que acepte a todos esos demonios que tengo encerrados en mi interior y que juguetean entre mis costillas para que les deje salir.

Que a veces siento que esa es la mejor opción, que así no dolerá tanto.
A veces siento que
que esa soy realmente yo.
Que aquella jodida chica del espejo soy yo.
Que no vale la pena ni si quiera intentarlo,
que jamás podré cambiarla.

Que nadie querrá sentir sus manos frías, ni verse reflejado en sus ojos, que el hielo es demasiado duro, y que si acaba rompiéndose
me desbordaré.

Que nadie podrá quererme,
ni si quiera yo.

A veces me gustaría pensar que todos estamos realmente jodidos por dentro, que no soy la única.
Que simplemente... algunos lo ocultan mejor.

Mirad, solo quiero arrojarme al vacío a veces, rendirme, arrojarlo todo.
Dejarme arrastrar por toda esa oscuridad, por esas garras en mi pecho.

Pero a la vez, me acojona,
no quiero volver a sentir
todo aquello
de nuevo.

1 comentario:

  1. Todos estamos jodidos en mayor o menor medida, confesable o no... Tendremos que actuar como rompehielos contra las adversidades que nos gobiernan para reírnos de nuestra aparente fragilidad, el desarraigo antes que una engañosa facilidad.

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