domingo, 10 de abril de 2016

Me estoy sintiendo.

Estoy sintiendo.
Me estoy sintiendo.

Viva.

Ayer mi corazón latió tan fuerte que creí que explotaría.
Ayer sonreí mientras me temblaban las manos,
y le miré a los ojos
y me acerqué a él
y sonreí
cuando vi que él 
se acercaba a mí.

Y nuestros hombros chocaban, nuestros antebrazos se acariciaban despacio, y me moría de ganas de fundirme en su piel.
Y su olor estuvo conmigo
horas y horas y horas.

Ayer, 
me sentí tan viva que 
no quise que terminara nunca.

El sabor de la cerveza en mis labios, el tequila calentándome el pecho.
Las luces rojas, cálidas.
La música retumbando en mis vertebras, erizando mi piel.
No quería parar de bailar.

Y después, 
la velocidad.

Y la risa, el motor rugiendo, mis manos en su chaqueta.
Los ojos de un desconocido.
Sus manos acariciándome el pelo para quitarme el casco.
Las calles dando vueltas, 
las luces difusas ante mis ojos.
El aire gélido de la noche en mi pecho.

Quiero seguir.
Quiero seguir así.
Quiero que todo sea así siempre.





No hay comentarios:

Publicar un comentario