sábado, 9 de abril de 2016

Primavera.

Quizá la primavera llega a ser bonita al fin y al cabo.
Quizá no siempre será invierno, y este gélido vacío desaparecerá algún día.
Quizá merece la pena sentir las llamas, aunque duela, quizá esa calidez llegue hasta mis manos frías.

No lo sé, no tengo ni idea de qué está pasando.
Pero el pecho me quema
a veces
a su lado
y me siento viva.
Más viva que nunca.

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