lunes, 13 de marzo de 2017

13/03/2017

Hay algo aquí dentro que lucha por salir, a veces lo noto, lo noto palpitando en el pecho. 

A veces no sé si debería salir corriendo, huir de todo esto, seguir el sonido de aquellos latidos.
No vale arrepentirse, no vale arrepentirse de absolutamente nada.

Hay momentos en los que me siento totalmente en paz conmigo misma, es en esos momentos en los que más escucho aquellos latidos, detrás de mis oídos.
Susurrándome que estoy viva, que estoy viva y que hay cosas maravillosas ahí afuera.
Me susurran que el miedo no vale si no lo enfrentas.
Susurran que cuando caigo debo levantarme, seguir caminando.
Que no se trata de si hay o no luz al final, que se trata de los rayos del sol acariciándome los brazos.
De sonrisas sinceras, de ojos buscándome.
De instantes donde saboreas plenamente la felicidad, donde nada duele.
Sonrisas reflejadas en pupilas.
Que se trata de correr hacia el abismo y saltar, y disfrutar la caída.
De dedos acariciándome la espalda, de instantes de locura.
Vivir.
De no arrepentirte.
 Por qué no hacerlo, por qué no intentarlo.
De dejarte querer.

Y susurran que me debo el mundo y más.
Susurran que soy yo la única que debe seguir luchando, que no debo hacerlo por nadie.
Que hay personas que son mundos, y que igual que quiero vivir mil vidas quiero conocer mil mundos.
Que si quiero salir ahí afuera y vivir tengo que arriesgarme, que vivir cada instante.

Y lo haré.

1 comentario:

  1. Necesitaba una dosis de optimismo hoy y tú me la has proporcionado (¡y de qué manera!), así que muchas gracias y sigue así :)

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